Consulta Previa de la Ley de Economía Circular

Aportaciones del Observatorio a la consulta previa de la Ley de Economía Circular

Garantizar un mercado único de residuos y materias primas secundarias textiles

La Ley de Economía Circular (CEA) representa una oportunidad estratégica para que la Unión Europea refuerce su resiliencia, competitividad y base industrial en el tratamiento de los residuos textiles, así como en la sustitución de materias primas vírgenes por materias primas secundarias. También constituye una ocasión para que la UE asuma una posición de liderazgo en el desarrollo de tecnologías limpias, en el procesado de materias primas circulares —reduciendo dependencias— y en la promoción de producciones industriales más sostenibles.

Entendemos que, con ese fin, será necesario armonizar las legislaciones nacionales, eliminando barreras, cargas burocráticas y costes administrativos; propiciar curvas de aprendizaje que aceleren procesos, tecnologías, metodologías y estándares; desarrollar mercados maduros de materias primas secundarias; y alcanzar, finalmente, las economías de escala necesarias para generar un ecosistema eficaz, eficiente y adaptable al desarrollo tecnológico, a la madurez de los mercados y a las especificaciones requeridas por los clientes.

El sector textil destaca por su potencial para el desarrollo de un mercado europeo sólido de materias primas secundarias, con un elevado impacto social, ambiental y económico —resiliencia, competitividad y producción sostenible—. Y, para mejorar la disponibilidad, la competitividad económica y el uso de materias primas secundarias, hemos propuesto a la Comisión que la nueva CEA:

  • Impulse la armonización de los sistemas de responsabilidad ampliada del productor, incluyendo sus criterios de ecomodulación, características, gobernanza y registro.
  • Armonice los criterios de fin de residuo y facilite el uso industrial de subproductos, simplificando clasificaciones y fomentando su consideración como materias secundarias.
  • Adopte políticas de compra pública circular, prácticas, innovadoras y armonizadas, que impulsen el mercado europeo de productos sostenibles.
  • Evite nuevas cargas burocráticas, solapes normativos y costes administrativos, reforzando al mismo tiempo los sistemas de control normativo en frontera.

La mejora de la oferta de materias primas secundarias requerirá incrementar tanto la calidad como la disponibilidad de los residuos textiles clasificados. Por un lado, será esencial ampliar la recogida selectiva, la clasificación y la preparación para el reciclaje, a través de los sistemas de responsabilidad ampliada del productor, con el fin de proporcionar a las plantas de reciclaje inputs con la calidad, volumen y cadencia requeridos. Esto solo se podrá lograr mediante economías de escala flexibles y coordinadas entre todos los Estados miembros.
Por otro lado, las inversiones en sistemas avanzados de clasificación y preparación para el reciclaje pueden mejorar la calidad del reciclaje, reducir costes de procesamiento e impulsar su competitividad.

En consecuencia, consideramos que la CEA debería liderar el despliegue de la infraestructura de clasificación, procesado y reciclaje mediante un enfoque paneuropeo, coordinando los sistemas nacionales de responsabilidad ampliada del productor y optimizando las ventajas de un mercado único de residuos y materias primas secundarias.
Para ello, resulta esencial reducir las barreras normativas, en particular las relativas al transporte de residuos dentro de la UE, para facilitar su circulación y reducir cargas administrativas, dado que no todos los Estados miembros contarán con instalaciones de reciclaje.

Asimismo, la simplificación de los procesos de responsabilidad ampliada del productor, especialmente mediante la racionalización de los requisitos de información, es fundamental para reducir las cargas administrativas de las empresas y permitir que las organizaciones de responsabilidad del productor concentren sus esfuerzos en fomentar un mercado europeo unificado de residuos y materias primas secundarias.

Por último, y para fortalecer el mercado europeo de materias primas secundarias, consideramos necesario aplicar estrategias no solo regulatorias, como el establecimiento de objetivos progresivos de contenido reciclado —evitando siempre restringir el mercado—, sino también basadas en incentivos que refuercen la resiliencia, la competitividad y la reindustrialización europea.

En este contexto, la ecomodulación de las tasas de responsabilidad ampliada del productor para las fibras recicladas, combinada con ventajas fiscales a la innovación, a la inversión en nuevas capacidades y a la sustitución de fibras vírgenes por recicladas, junto con el refuerzo de los mecanismos de compra pública y de control normativo en frontera, deberían fomentar la aplicación de materias primas secundarias en la industria europea.